Por @Vlátido

 

Uno

Margaret Keane, artista plástica norteamericana, fue muy popular en la década de 1960.  Su obra tuvo una característica: los personajes que aparecían eran retratados con grandes ojos.

            Dicha peculiaridad fue motivo para que su obra se vendiera y distribuyera de manera masiva entre la población norteamericana. Sin embargo, por mucho tiempo el público atribuyó la autoría a su esposo, Walter Keane.

            Sucede que la artista firmaba como Keane, su apellido de casada. Por tal razón, la gente supuso que Walter era el autor. Él se asumió pintor sin serlo. Por mucho tiempo esto fue así, hasta que, divorcio de por medio, la pintora reclamó la autoría de la obra.

            Finalmente, durante el juicio respectivo, el jurado falló a favor de Margaret, pues demostró su habilidad y originalidad, mientras que el esposo ni siquiera pudo pintar trazo alguno.

            La historia fue llevada al cine en la película Ojos grandes (2014), dirigida por Tim Burton, quien se ha declarado admirador de Margaret Keane. ¿Recuerdan los grandes ojos de Víctor van Dort, personaje de El cadáver de la novia?

 

Dos

Zelda Sayre es recordada como la primera flapper, mujeres que, en el mundo del jazz en los años de 1920, se caracterizaban por su libertad y extravagancia. Zelda también fue esposa del escritor Scott Fitzgerald, por lo que usó el apellido del marido.

            Fitzgerald, el marido, autor entre otras novelas de El gran Gatsby, se inspiró en Zelda y tomó de sus diarios personales algunas historias y anécdotas. Este hecho fue reconocido por el autor y consentido por ella, sobre todo en su primera novela A este lado del paraíso, escrita y publicada justamente en el marco de su tórrido noviazgo.

            Recientemente el servicio de streaming Amazon subió a su plataforma la serie Z: El comienzo (2016), en la que cuenta la historia de Zelda Fitzgerald. Protagonizada por Christina Ricci y David Hoflin, la serie recoge la tormentosa vida de la pareja, transcurrida entre infidelidades, excesos y extravagancias.

            Una escena retrata el machismo de Fitzgerald: su editor leyó el diario personal de Zelda y propuso su publicación como obra independiente. Sin embargo, Fitzgerald se opuso bajo el argumento de que era la fuente de su inspiración.

            Posteriormente Zelda confío que Fitzgerald había recogido otras historias de su diario, sin su consentimiento.

 

Tres

La buena esposa es una película de 2018 dirigida por Björn Runge y protagonizada por Glenn Close y Jonathan Price. La historia narra el matrimonio de un escritor quien ha ganado el premio nobel, y su esposa, alguna vez estudiante de literatura y en su juventud con talento reconocido para la narrativa.

            El matrimonio eclipsó el talento de Joan Castleman, la esposa, y peor aún, castró sus aspiraciones literarias, convirtiéndola en la mujer abnegada, ama de casa y siempre a la sombra del marido.

            A través de numerosos flashbacks, la historia comienza a desvelar el genio detrás del ganador del premio nobel, el afamado escritor Joseph Castleman. Los borradores de sus novelas eran entregados a Joan para su corrección. Sin embargo, la esposa terminaba reescribiendo la historia, a las que imprimía su estilo, su talento literario. Un secreto a voces denunciado por un crítico, quien reconoció el estilo de los manuscritos juveniles de ella en la obra del nobel.

 

Muerte chiquita

Entré al restaurante italiano.

Miré la carta: pastas, pizzas, vino y demás platillos del Mediterráneo.

            Ella escogió pasta y vino.

            Yo pregunté por chicharrón.

            —A la boloñesa, por favor —acoté.  

 

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