Vladimir González Roblero

 

Uno

Hace algunos días, el investigador Sergio Aguayo colgó en sus redes sociales, facebook y twitter, un mensaje en el que criticaba al gobierno mexicano por no haberse preparado para la emergencia del #Covid19. Acompañó al texto de su queja una imagen con esta leyenda: “Para los viejos no hay ventiladores”. (Mira aquí: https://cutt.ly/0t15EEj).

            Inmediatamente publicó otro tuit, y también un post de facebook, en el que comparte la “Guía bioética de asignación de recursos de medicina crítica”. Se trata de un documento del Consejo General de Salubridad que explica, ante la crisis, los criterios para atender a pacientes infectados de #coronavirus, sólo si “la capacidad existente de cuidados críticos está sobrepasada, y no es posible referir pacientes que necesitan de cuidados críticos a otros servicios de salud donde puedan ser atendidos de manera adecuada”. (Aquí: https://cutt.ly/xt15Inm).

            La queja de Aguayo es porque, como explica el documento, en caso de haber sido rebasado el sistema de salud para la atención de enfermos de Covid, se dará preferencia a pacientes jóvenes, quienes “han de recibir atención de cuidados intensivos sobre pacientes de mayor edad”.

 

Dos

El fundamento que justifica a la “Guía Bioética” supone que se debe salvar la mayor cantidad de años-vida, es decir, a una persona joven que no ha vivido lo mismo que un viejo, y que, por esta condición, su juventud, perdería la “posibilidad de obtener el bien de vivir una vida que incluye más etapas”.

            Lo que está detrás, sin embargo, no es este criterio de vida completa, sino el de rentabilidad que sugiere un sistema como el que vivimos: el capitalismo. Esto confirma que el capitalismo histórico es de larga duración, y pondera a quienes, por edad, serán productivos por más tiempo.

Immanuel Wallerstein, en su libro El capitalismo histórico explica lo anterior a partir de la distinción entre trabajo productivo e improductivo. El primero es aquél en el que se devenga dinero, y el segundo una actividad de mera subsistencia, sin excedente del que alguien pudiera apropiarse. Éste se convirtió en la tarea de las mujeres, los niños y los ancianos, quienes lo realizan en el ámbito doméstico. (Aquí puedes descargar el libro: https://cutt.ly/3t15GL8).

A pesar del fundamento expuesto por las autoridades sanitarias al respecto, en el fondo la crisis favorece al capitalismo.

 

Tres

Independientemente de la poca capacidad de respuesta de la Cuarta, lo que sabemos es que el capitalismo, al que muchos ven agonizante, encuentra modos para abrirse camino. Luego entonces, insisto, es una estructura de larga duración y no se elimina por decreto, como lo supone #AMLO al declararse antineoliberal.

            La pregunta es ¿cómo llegamos aquí? Al contrario de la extraña mira tan corta de Sergio Aguayo, no ha sido por la incompetencia de lo que propios, y a veces extraños, han denominado la 4T. Nunca un lugar común ha sido tan pertinente como ahora: miremos la Historia, aquella lejana que nos explica al capitalismo mismo, y la reciente que ha desmantelado a nuestros sistemas de salud.

 

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