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Ciudad de México.- Un viaje por múltiples senderos de Chiapas, es lo que ofrece el poeta mexicano Óscar Oliva en su más reciente poemario “Lascas”, que presentará, acompañado por Alfredo López Austin y Mario Nandayapa, en el Palacio de Bellas Artes.

A partir de elementos como el aire, el fuego, la tierra y el agua, el escritor chiapaneco formó su poemario, cuyo título rinde homenaje a Salvador Díaz Mirón, informó el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

“Lascas es un libro completamente distinto. Es un intento poético de volver a mi pasado familiar. Es un diálogo que tengo con mis familiares muertos: con mis abuelos, con mis padres, con mis bisabuelos. Incluso con miembros de mi familia a quienes no conocí”, explicó el autor.

Al mismo tiempo es un viaje de iniciación y un viaje por distintos desfiladeros, montañas y selvas de Chiapas, donde ha ido descubriendo el universo. “Cuando el universo se confunde con los seres humanos va creando seres imaginarios, pájaros imaginarios, bestias e insectos imaginarios. Mi libro es un viaje por distintos senderos de Chiapas. Este poemario no lo escribí en dos o tres años, sino que es un libro que se gestó desde mi adolescencia”, afirma Óscar Oliva.

En 24 apartados, el escritor construye un poemario fragmentario que incluye capítulos como “Cuidado del telar”, “Historia de interrupciones”, “La máquina oscura”,” Variaciones desde el amanecer”, “Ondas de fractura”, “Lo que comienza” y “Lejos de casa”, entre otros.

Lascas está dedicado a Juan Bañuelos y Eraclio Zepeda, dos de los cinco escritores del grupo La Espiga Amotinada (gracias al cual se publicó el libro del mismo nombre) a quienes Oliva llama hermanos, y con quienes compartió no solo una vocación literaria sino un modo de vida.

En retrospectiva, piensa que su relación con la poesía ha sufrido cambios desde que publicó su primer libro “La voz desbocada”, hace 50 años. “Sí ha cambiado bastante. Se ha ido despojando de la metáfora, de ciertos adornos innecesarios, voy construyendo una poesía con un aliento más épico donde se conjugan muchas voces”.

“Ahora evidentemente ha entrado en una etapa más reflexiva”, asegura el literato que obtuvo el Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes en 1971.