LILIANA T. JIMÉNEZ MOTA.

He vivido con el sabor de café en la boca y con un lápiz en la mano derecha que ya forma parte de las falanges de mis dedos. Nací en algún rincón cálido de Oaxaca, libre de locos fugitivos. Tengo 19 rastros del tiempo, mejor conocidos como años.  Estudio en la escuela de periodismo Carlos Septién García, en el D.F. He estado siempre rodeada de personas con un karma positivo que me han enseñado a caminar por los laberintos de las letras, en un principio para darles forma, después para darles un sentido. Publico en Oaxaca en la gaceta literaria Palabrarte.
Colaboré en el suplemento quincenal Inquietudes del periódico El Imparcial de Oaxaca y en la gaceta independiente La Libélula Nocturna en el D.F.

Simbiosis

Trozo de tela,
daños de café,
cronos intacto, eclipse herbal, omisiones
lunares,
tinta esparcida,

raíces azules, cráneos líquidos, absorción
sólida, visibilidad ausente,
hojas enhiestas,
aire perforado,
páginas deshiladas,

hemisferios vacíos, ancestros palpables,
manos de tierra, separadores, sacrificios innecesarios,
cabellos muertos,

esferas fugaces,
teoría pintada, cómplices nocturnos,
guitarra
amante, silencio diurno, grillos hablantes,
jinetes de filosofía, cortinas lúcidas,

cristales ocultos, alcohol evaporado,
labios intactos,
pendiente, pendiente, verde olivo,
ojos color Picasso, expresión definida,
movimientos olvidados,
constante,
vientos reservados,
espalda bendita,

velocidad, cuarto amarillo, dramas
comunes, pies anónimos, ríos ascendentes,
madera
geométrica, velas gastadas,
voz,
música,
goteos,
cantina,
vóritce,
letras consumidas,
Ella.

Avenida

Vientos atados a las hojas amarillas
Pensar lo etéreo de las luces
El óleo de tus manos sobre mi cuerpo
Tres palabras.

¡Basta
de
Mentir!

Es hora de recoger el costal de verdades.
Soy fugitiva.
No más letras.
Dejaré su muerte intacta.
Imprégnate.
El venado azul nos proteja.
Esporas verdes aparecen en el cielo.
¡No más!
Pero acompáñame.
Contaré desde su vientre.
Ilumíname.
Toma el ombligo y expándete en mí.
Guárdame en tu silencio.
Sé mi cómplice.
Y derrama tu calor en mis cabellos.
Bésame y no despegues las pupilas claras.
Píntame las veces que quieras.
Embrújame al son de un piano.
Deletréame con tus dedos fríos.
Arruina las montañas sin ayuda.
Es momento de que coseches lo necesario.
Perpetuo andar de vidrios oxigenados.
Traza las líneas de los ciegos
Oscurece el mundo para que puedan ver.
Arreglaré la capilla de los sueños.
Resfríame.
Habla con tus movimientos.
Espera.

CARLOS H. SELVAS
<1953>. Anarcopoeta originario del De Efe. Ha publicado en un chingo de revistas y periódicos del país y de Chiapas. Si lo encuentras en la calle, cómprale un libro.

Inmortal furia
Es la única palabra
Inagotable fuente esteparia,
Telúricos minutos
Atravesando por en medio
De los ojos que al cuestionarse
Ciegos dicen:
¿no es éste el poema
Que algún día mendigabas
Junto al inquieto lodo
Como la oscura tentación soñando encantos?
¿Quién eres tú?
El andar del séptimo adulterio,
La insolente conciencia
Que sin aliento queda,
O la atroz miseria lenitiva…

***

DEL ABISMO MÁS PROFUNDO,
Algún día se levantarán los muertos,
La vida hacia ellos,
Extenderá sus manos con fuerza,
Sobre el mar escrito quedará
El más excelso poema,
Una pluma y este ser,
Habrán de firmar su nombre
Para siempre junto al día
Que yace sin sepulcros.

MARIO SANTIAGO PAPASQUIARO (1953-1998)
“Poeta mexicano, ser extrañísimo, parecía haber bajado de un ovni hace un par de días, y tenía cosas tan extrañas (era un lector empedernido), cosas tan extrañas como meterse en la ducha y seguir leyendo, se metía entonces en la ducha y con la mano extendida seguía leyendo, lo peor es que eran mis libros. Mario era un personaje fantástico, no tenía ninguna disciplina”. Roberto Bolaño(+).

De la Desgracia a la Gracia

Hunde su remo el aguafuerte de mi dosis
bajo el horno del puente
en el jardín de los caracoles descarriados
en el cuenco de mi boca pez-lobo
pasto-navaja/muelle poblado de estas tardes
al fuego del remolino
al margen del bisnes patrio
forjando su sed de gloria
pateando dioses baldíos
con ansias de nieve & lluvias
/motivos que dejen himnos/
en el zaguán de la piel
en el manglar de las greñas
errante el humo-arpón
la sativa desbordada
& el cristal del corazón / entre allegros de coral
e increscendos-muslos de hada.