Redacción//Divergente.info.- En la comunidad El Rosario se logró registrar 16 sitios con decenas de manifestaciones gráfico-rupestres, específicamente, petrograbados, cuya antigüedad se estima en por lo menos 1,500 años.

Estos registros se lograron luego de tres semanas de intenso trabajo en las inmediaciones de esta comunidad de Baja California.

A pesar de que la cantidad de sitios arqueológicos en la región de San Quintín – El Rosario, ponía de manifiesto su importancia a lo largo del tiempo; resultaba paradójico que no existiera evidencia de sitios con pintura o petrograbados.

Este tipo de manifestaciones gráficas son las más significativas de los antiguos pobladores de la península de Baja California.

El registro de estos lugares permitió corroborar que se trata de un territorio de gran riqueza biocultural.

El objetivo central de estos trabajos fue conoce y registrar, como parte del Proyecto Estudio de Campamentos en la Línea Costera y Valles Intermontanos de Baja California, las llamadas “pinturas antiguas”, las cuales fueron identificadas por diversos pobladores dentro de sus terrenos.

Cada uno de los 16 sitios cuenta con decenas de motivos, los cuales están grabados sobre piedras y frentes rocosos.

Los distintos diseños, que van desde geométricos simples hasta completos entramados de líneas rectas, onduladas, quebradas, círculos y motivos antropomorfos, flores, aves o reptiles, quedaron plasmados gracias a que sus creadores, con ayuda de herramientas de piedra, desgastaron pacientemente la superficie.

Varios de los sitios registrados fueron bautizados por los dueños de los terrenos o por sus descubridores con nombres como Rancho Amado, Los Sacrificios, La Niña, La Pinta, La Santa María, El Chayo, Las Pintas de Cruz, Cerro Bola y La Codorniz.

Intensas acciones

El trabajo de investigación consistió, primero, en recorrer toda el área en busca de los petrograbados. Una vez identificados, se fotografió cada panel y motivo, se realizaron los dibujos correspondientes, el llenado de cédulas de registro y estado de conservación, además de ubicar los bloques con GPS.

Posteriormente, en gabinete se procesó toda esta información para tener datos más precisos y detallados de cada uno.

Cabe señalar que dicho proyecto está guiado por tres ejes: la investigación, protección y difusión de los sitios ocupados por cazadores-recolectores-pescadores en el noroeste de la península de Baja California.