Memo Rodríguez//Divergente.info

 

Plataforma: Exclusivo de PS4

Mejoras: Optimizado para PS4 Pro

Fecha de lanzamiento: 20 de abril 2018

Precio actual: 1,050.00 pesos

Hablando de «vacas sagradas» en los videojuegos nos encontramos con God of War. Una franquicia que ha tenido entregas en cada consola de Play Station a partir del PS2 y que este 2018 llegó a PS4 en la aventura más humana del dios de la guerra, una muy distinta y bien lograda que se lleva las palmas en toda su ejecución.

Gráficos, control, retos, un mundo semi abierto para explorar, evolución del personaje y diversas habilidades y equipo por desbloquear y mejorar, son solo parte de las buenas razones para ponerle las manos encima a este título, sin embargo lo que lo hace diferente es su historia y narrativa.

Esta es la faceta mas humana que conocerás de Kratos, el dios de la guerra, después de una larga trilogía llena de venganza, sangre y destrucción. Podrá parecer parte de la fórmula, pero acá la batalla pasa a ser un segundo elemento, que se disfruta y bastante, pero el juego se centra en la historia en compañía de su hijo Atreus.

El juego se desarrolla en el reino de Midgard, que es la puerta a otros reinos con más desafíos y lugares nuevos por explorar, sin embargo la mayor parte del tiempo la pasarás navegando y explorando los cambios que sufre este reino central.

No tardarás mucho en dominar las técnicas básicas de combate y ayuda que te ofrece Atreus en tu viaje, pero sí tardarás en mejorarlas, situación que es meramente opcional y que solo si eres un obsesionado por la perfección de tu equipo valdrá la pena conseguir.

God of War te permite disfrutar de la historia y en ocasiones te reta, pero sólo si quieres hacer las cosas antes de tiempo, como querer liquidar a las Valquirias, enemigos opcionales que están ocultos en cámaras secretas dentro del juego. Luego de eso, el combate es mero trámite y si mejoras un par de movimientos y armadura, no tendrás problemas.

Ese último punto me decepcionó un poco, puesto que invertí muchas horas en perfeccionar armaduras y equipo, equilibrarlo con amuletos y demás artilugios, en espera de una batalla épica, digna de un juego de God of War. Pero no, ese momento jamás llegó en toda la historia principal. Salvo el combate con las Valquirias, que es opcional, no tendrás mayor reto de combate.

En resumen, God of War es para disfrutarse y no para obsesionarse. Vive la historia y deja que las mejoras vayan llegando por si solas mientras avanzas la línea principal. No creo que necesites más para llegar hasta el final, de lo contrario te preguntarás cuántas cosas pudiste hacer mientras mejorabas armaduras que solo sirven para un reto opcional dentro del juego.