Ana Castro//Pachuca,Hidalgo.- Cada año, el 7 de abril, la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebra el Día Mundial de la Salud para concienciar sobre diversos padecimientos, este año el lema es “Hablemos de Depresión”.

Según datos de  la OMS revelan que 4.4 por ciento de la población mundial, cerca de 322 millones de personas, padecen depresión, trastorno mental que afecta el estado de ánimo y  las respuestas emocionales.

En México alrededor de 10 millones de mexicanos se ven afectados por este mal silencioso, es decir, el 8.4 por ciento de los habitantes de la República.

De acuerdo con cifras emitidas por la Encuesta Nacional de Enfermedades Epidemiológicas Psiquiátricas, del Instituto Nacional de Psiquiatría el último año esta enfermedad ha afectado al 11.4% en las mujeres y en los hombres de 7.6%.

De no tratarse, este padecimiento puede alterar actividades escolares y laborales, o en el peor de los casos llevar al suicidio. La OMS dio a conocer que cada año se suicidan cerca de 800 mil personas; el suicidio es la segunda causa de muerte en jóvenes de 15 a 29 años.

Señaló también que más del 90 por ciento depersonas con depresión no acceden a tratamientos eficaces debido a la falta de recursos y de personal capacitado.

¿Cómo detecto este padecimiento?
De acuerdo al número e intensidad de los síntomas, los episodios depresivos pueden clasificarse en leves, moderados o graves. Si reconoces cinco de estos síntomas en ti o en alguien que conoces, es importante que acudas con un profesional:

Factores contribuyentes y prevención
La depresión es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicológicos y biológicos. Quienes han pasado por circunstancias vitales adversas (desempleo, luto, traumatismos psicológicos) tienen más probabilidades de sufrir depresión.

A su vez, la depresión puede generar más estrés y disfunción, y empeorar la situación vital de la persona afectada y, por consiguiente, la propia depresión.

Hay relaciones entre la depresión y la salud física; así, por ejemplo, las enfermedades cardiovasculares pueden producir depresión, y viceversa.

Entre las estrategias comunitarias eficaces para prevenirla se encuentran los programas escolares para promover un modelo de pensamiento positivo entre los niños y adolescentes.

Las intervenciones dirigidas a los padres de niños con problemas de conducta pueden reducir los síntomas depresivos de los padres y mejorar los resultados de sus hijos.

Los programas de ejercicio para las personas mayores también pueden ser eficaces para prevenir la depresión.

¿Cómo tratarla?
Existen tratamientos psicológicos como la activación conductual, la terapia cognitiva conductual y la psicoterapia interpersonal, o medicamentos antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y los antidepresivos tricíclicos.

Por otro lado, los profesionales sanitarios deben tener presentes los posibles efectos adversos de los antidepresivos.
Entre los diferentes tratamientos psicológicos a tener en cuenta se encuentran los tratamientos psicológicos cara a cara, individuales o en grupo, dispensados por profesionales o por terapeutas legos supervisados.

Los tratamientos psicosociales también son eficaces en los casos de depresión leve.

Los antidepresivos pueden ser eficaces en la depresión moderada a grave, pero no son el tratamiento de elección en los casos leves, y no se deben utilizar para tratar la depresión en niños ni como tratamiento de primera línea en adolescentes, en los que hay que utilizarlos con cautela.