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El poeta y narrador chiapaneco fue objeto de un homenaje póstumo en Bellas Artes. Foto: Conaculta/Divergente.info

México, DF. Agencias/Divergente.info.- “Para nosotros, Eraclio Zepeda es ‘Laco’, el escritor que captó el paisaje, el amigo que hacía literatura con su charla, quien parecía no terminar nunca de inventar historias; poseedor de una gran voz, única, que nos reflejó costumbres, historias, sombras y sueños a través del ejercicio literario”, dijo Rafael Tovar y de Teresa.
El presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) tuvo a su cargo el discurso inicial del homenaje “Vivir por la palabra. Eraclio Zepeda”, que esa dependencia rindió anoche en el Palacio de Bellas Artes al actor, narrador oral, novelista, cuentista, activista social y político y, sobre todo, excelente amigo y aún mejor charlador.
“Nos acercó a la historia de México desde la historia de Chiapas por la vía de la tradición, la ética, la tragedia y el humor. Su obra es una gran pintura del país, hecha a base de pinceladas finas, precisas como su prosa, consistentes como sus cuentos y certeras como sus metáforas con las que daba, de un solo trazo, la imagen de las entrañas del hombre”.
Tovar y de Teresa añadió que Zepeda fue un creador, como pocos, de atmósferas del alma humana, un observador de los detalles que se esconden en un gesto, una palabra o entonación. “Tendremos siempre la presencia de su obra para ver a México, y la memoria de su generosidad, y humor agudo y amable con que sabía mirar la vida”.
En su discurso, el responsable de la política cultural del país destacó la integridad del pensamiento y convicciones del homenajeado, y puso en relieve su amoroso gesto hacia el mundo, hacia la cultura y sus semejantes. “Con él compartimos un largo camino de amistad; recuerdo las charlas alrededor de la mesa donde él era centro de gravitación”.
Comentó que Eraclio miraba, escuchaba, sonreía y contaba anécdotas con la facilidad del sabio sencillo, del oficiante que respeta su palabra y con eso respeta al idioma. “Estar aquí esta noche es confirmar el sitio que ocupa Eraclio Zepeda en la literatura de México y reconocer a uno de nuestros grandes escritores que seguirá siendo una presencia viva”.
Tovar y de Teresa rindió homenaje al poeta, al cuentista, al novelista, al actor que un día fue Pancho Villa, al servidor público que defendió siempre sus ideas políticas, al enorme apasionado de la historia y la antropología, al chiapaneco comprometido, al ser humano integral, al autor que supo capturar y tomarle el pulso a la vida, y al amigo solidario.
Tovar y de Teresa habló así ante familiares y amigos de Eraclio Zepeda (24 de marzo, 1937-17 de septiembre, 2015), frente a Jaime Labastida, director de la Academia Mexicana de la Lengua; Federico Reyes Heroles, presidente del Consejo Directivo de la Fundación Este País, y Manuel Velasco Coello, gobernador del Estado de Chiapas.
Los asistentes, entre quienes también estuvieron Ernesto Velázquez Briseño, director de Canal 22 y el investigador Xavier Lozoya, disfrutaron de la proyección de una serie de fotografías junto con el audio del relato “El enfrascador de almas”, en voz del escritor. El centro de atracción fue la también poeta Elva Macías, viuda del escritor homenajeado.
Eraclio Zepeda fue miembro correspondiente en Chiapas de la Academia Mexicana de la Lengua desde 2012, y recibió galardones como la Medalla Belisario Domínguez y el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el campo de Lingüística y Literatura en 2014, y recientemente el título honorífico Doctor Honoris Causa por la Universidad de Chiapas.
Laco, como lo llamaban sus amigos, escribió su obra bajo el doble influjo del realismo literario latinoamericano y la tradición oral de Chiapas, con el conocimiento de que una historia debe repetirse y depurarse en la boca antes de merecer el papel. “Benzulul”, su primer libro de cuentos que escribió a los 20 años de edad, es un clásico de las letras mexicanas.