Conaculta/Divergente.info/México,DF.- El horror, la ciencia ficción, el realismo mágico, son temas que en el cine mexicano han sido relegados como géneros o subgéneros de menor calidad, pero en realidad comprenden obras con muchas virtudes y una tradición longeva en nuestro cine que vale la pena analizar y rescatar.
Así lo señaló la investigadora y académica Carmen Elisa Gómez durante su conferencia El cine fantástico mexicano, la cual ofreció este 29 de julio en la Sala 4, Arcady Boytler.
Organizada por el Departamento de Extensión Académica de la Cineteca Nacional, en colaboración con la Academia Mexicana de la Historia, la ponencia de la doctora en Literatura y Cultura Latinoamericana, Carmen Elisa Gómez, se centró en un recorrido por nuestro cine, el cual desde los años treinta ha generado numerosas cintas que abrevan de lo fantástico para contar historias muy arraigadas con la identidad mexicana.
La especialista definió al cine fantástico como un “macrogénero” que contiene por lo menos cuarto variantes: cine de horror, ciencia ficción, realismo mágico y fantasía. “En México, como en el mundo, los géneros del cine surgen en los años treinta. El género del cine fantástico en nuestro país, en todas sus variantes, toma la narrativa y el estilo del cine de Hollywood, pero tuvo la particularidad de combinar elementos autóctonos mexicanos”, señaló.
La película La Llorona (Ramón Peón, 1933) es iniciadora de la tradición del cine de horror en México, que de acuerdo con la investigadora “es la variante más fácil de identificar, porque su claro objetivo es asustar al espectador. Tiene una atmósfera tétrica y unos personajes malignos y en México ha sido ampliamente explorada en la obra de varios directores, destacando la elegante obra de Carlos Enrique Taboada”.

Este género combina elementos de lo mexicano con una narrativa internacional: Carmen Elisa Gómez. Foto: Conaculta/Divergente.info

Este género combina elementos de lo mexicano con una narrativa internacional: Carmen Elisa Gómez. Foto: Conaculta/Divergente.info

La Llorona es un caso muy destacado de nuestro cine fantástico, apuntó la especialista. “Contiene elementos de una narrativa muy interesante: toques de expresionismo alemán, muy al estilo de El gabinete del Dr. Caligari (Robert Wiene, Alemania, 1920), pero mezclando lo mexicano, a través de una leyenda nacional tan conocida”, subrayó.
Además, agregó que está cinta da comienzo a una fórmula que siguen varios filmes posteriores, como La momia azteca (Rafael Portillo, 1957) y las populares películas de El Santo.
Como agua para chocolate (Alfonso Arau,1992), Macario (Roberto Gavaldón, 1960) y Pedro Páramo (Carlos Velo, 1967), son los ejemplos que utilizó la especialista para ilustrar el realismo mágico, una variante que se caracteriza por sus historias establecidas en un mundo gobernado por reglas apartadas de “lo real”, su universo es ficticio y cuenta con situaciones inverosímiles.
La caperucita roja (Roberto Rodríguez, 1960) sirvió para ilustrar al cine puramente fantástico, “una variante que tomó elementos de la comedia infantil principalmente”, comentó. Mencionó también la trayectoria del mexicano Guillermo del Toro, quien desde su primer largometraje (Cronos, 1993), “se ha establecido como el gran cineasta del cine fantástico contemporáneo en nuestro país y en el mundo”.
Al finalizar su charla, Carmen Elisa Gómez presentó la proyección de El vampiro (Fernando Méndez, 1957), filme que inscribe en la variante de cine de horror. La película no sólo toma abiertamente la historia de Bram Stoker, también la ubica adecuadamente en el contexto mexicano, incluso se anticipa –por lo menos un año- a la sensual versión del Conde, protagonizada por Christopher Lee.
Con este ciclo de conferencias sobre cine mexicano, que continúa durante el segundo semestre de 2015, se busca invitar al público a reflexionar sobre una variedad de tópicos relacionados con el cine de nuestro país. Incluye tanto temas históricos como de género, y cada conferencia estará acompañada de la proyección de una película mexicana.
La siguiente charla, El aprendizaje de Buñuel, a cargo de Aurelio de los Reyes, tendrá lugar el 5 de agosto y se complementará con la proyección del filme El gran calavera (Luis Buñuel, 1949).