Redacción//Divergente.info.- La Procesión del Silencio es una de las manifestaciones más importantes de la religiosidad popular de esta región de México, nació en 1953, y en nuestros días involucra a cerca de 2 mil 500 participantes y más de 80 mil espectadores.

Por primera vez en su historia, debido a la contingencia sanitaria por el Covid-19, no se llevará a cabo en las históricas calles de San Luis Potosí, pero se ha tomado la iniciativa y el apoyo de las nuevas tecnologías para acercar esta tradición a la sociedad sin tener que salir de casa. 

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través del Museo Regional Potosino (MRP), en colaboración con el Ayuntamiento de San Luis Potosí, mediante su dirección de Cultura, y la asociación civil Tradiciones Potosinas, llevarán a cabo de manera virtual la inauguración de la exposición fotográfica “Procesión del Silencio: Origen, trayectoria y trascendencia, la cual ofrece una historia visual de esta tradición. 

Este viernes 10 de abril por la noche, correspondiente al Viernes Santo, día en que tendría que celebrarse la peregrinación, se realizará la apertura de la muestra y un recorrido virtual, mismo que estará disponible en las plataformas y redes sociales del INAH, del MRP y del Ayuntamiento. 

Esta muestra consiste en una cuidadosa selección de más de 50 fotografías realizadas en distintas épocas por reconocidos artistas de la lente como Sergio Vallejo, Eduardo Meade, Juan Mauricio, Eloísa Nisimura y Roberto Ramos. 

Las imágenes se acompañan de una serie de cédulas e infografías sobre los elementos que componen la procesión, su significado, sus 31 cofradías, su recorrido y sus transformaciones a lo largo del tiempo que ha durado esta tradición.

Los orígenes de la Procesión

Esta actividad cultural tiene sus orígenes en las representaciones de la Semana Santa de Sevilla, España, instauradas durante el siglo XVI. San Luis Potosí recibió y abrazó esta tradición desde 1953, por la devoción a la Virgen de la Soledad, fomentada por la Orden Carmelita y la comunidad taurina. 

Los esfuerzos y las gestiones de diversos hombres y mujeres, agrupados desde 1966 en la asociación Tradiciones Potosinas AC, lograron llevar a las calles de la capital esta magnífica contemplación de la Pasión de Cristo, la cual fue declarada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la entidad en 2013. 

Puedes seguir la exposición aquí. ¡No te la pierdas!