Agencias//Divergente.info.- Un equipo de arqueólogos ha descubierto los restos de la milenaria capital perdida de un antiguo reino maya bajo las tierras de un ganadero en el estado de Chiapas, en el sureste de México.

El yacimiento, llamado Lacanja Tzeltal para la comunidad moderna cercana, fue la capital del reino Sak Tz’i ‘, fundado hacia el 750 antes de Cristo y habitado durante un milenio.

Los arqueólogos la han estado buscando desde 1994 cuando identificaron referencias en inscripciones encontradas en otros sitios de excavación maya, aunque también se menciona en esculturas alojadas en museos de todo el mundo.

Sak Tz’i no fue el reino más poderoso de los reinos mayas, y los restos que se han encontrado son modestos en comparación con Chichén Itzá o la cercana Palenque. Sin embargo, el hallazgo de su capital arroja valiosa luz sobre el conocimiento de la cultura y la política mayas.

El profesor asociado de Arqueología de la Universidad de Brandeis Charles Golden, en colaboración con el bioarqueólogo Andrew Scherer de la Universidad Brown y un equipo de investigadores de México, Canadá y Estados Unidos, comenzaron a excavar el sitio en junio de 2018.

Entre sus descubrimientos, que se publican ahora en “Journal of Field Archaeology”, se encuentran varios monumentos mayas, uno de los cuales tiene una importante inscripción que describe rituales, batallas, una serpiente de agua mítica y la danza de un dios de la lluvia. También han encontrado restos de pirámides, un palacio real y una cancha de pelota.

 

La vida en Sak Tz’i

A través de estos hallazgos, los especialistas han ido desentrañando cómo era la vida en la capital de este reino, cuyo significado es “reino blanco”.

Los plebeyos vivían en el campo cosechando una gran variedad de cultivos y fabricando cerámica y herramientas de piedra. Golden y sus colegas han encontrado los restos de lo que probablemente era el mercado de la ciudad donde se vendían estas piezas.

La estrecha cancha de pelota era utilizada para juegos ceremoniales en los que un balón de goma sólido, que podía llagar a pesar hasta nueve kilos, era llevado de un lado a otro por los jugadores usando sus caderas y hombros. Asistían a ellos habitantes de todo el reino.

En el extremo noreste de la ciudad se encuentran las ruinas de una pirámide de 45 pies de altura y varias estructuras circundantes que sirvieron como residencias de élite y enclaves para rituales religiosos.

El centro neurálgico de la actividad religiosa y política era la “Plaza Muk’ul Ton”, o Plaza de los Monumentos, un patio donde la gente se reunía para las ceremonias.

Una escalera conduce desde la plaza a una plataforma altísima, donde los templos y las salas de recepción estaban dispuestos y miembros de la familia real reunían a la corte y pudieron haber sido enterrados.

Sak Tz’i tuvo la desgracia de estar rodeado por todos lados por estados más poderosos. Para los habitantes de la capital y el campo, esto significaba la amenaza perpetua de la guerra y las interrupciones violentas de la vida cotidiana.

Con el fin de defenderse, construyeron muros de mampostería, de los que también han encontrado huellas este equipo de especialistas.

Golden ha comparado este hallazgo con tratar de diseñar un mapa de la Europa medieval a partir de documentos históricos y leer, de repente, sobre un lugar llamado Francia.

Esencialmente, Golden y su equipo han localizado Francia. “Es una pieza grande del rompecabezas”, ha afirmado Golden en un comunicado.