Marcopolo Heam//Divergente.info

En el mero centro de Tuxtla Gutiérrez, capital del estado de Chiapas, en un local del Mercado “Juan Sabines” se encuentra Las Aguas y Horchata de Coco Don Panchito, un negocio familiar con más de 45 años calmando la sed de los paseantes.

Desde temprana hora, los trabajadores comienzan a pelar los cocos, sacarle el líquido al cual le pondrán azúcar y hielo en un recipiente grande de aluminio; mientras que a la carne del coco, una parte la ponen en venta y la otra la licúan para hacer la horchata que de igual manera lo colocan en el recipiente desde donde sirven para la venta.

Don Francisco Toledo fue el fundador de este negocio en el año de 1971 y ahora como encargado del lugar, el nieto Francisco Vigil, comenta que ser un punto de referencia y tradición teniendo una cartera de clientes que disfrutan del singular sabor de esta agua es algo satisfactorio.

Alrededor de 200 litros de agua de cada sabor se venden diariamente a partir de las nueve de la mañana hasta las ocho de la noche. Las aguas y horchata de coco son una tradición culinaria tuxtleca, una referencia para desquitar el calor del día mientras se va al Mercado, se pasa por ahí o simplemente se quiere satisfacer el paladar con estos sabores auténticos de “Don Panchito”.

Doña Rubicelia Reyes lleva atendiendo las aguas cerca de once años y a pesar de que cometa que las ventas disminuyen de repente, la gente ha preferido por años disfrutar el sabor que heredó don panchito a los tuxtlecos.

Once personas, entre los que cortan el coco, hacen las aguas y atienden, laboran en este comercio. En esta temporada de calor, disfrutar de las aguas frescas tuxtlecas es algo que puede calmar el paladar y el bochorno que causa el clima de la capital chiapaneca.