#ElAudiófilo // Last Dinosaurs y la eterna adolescencia

Por Mauricio Mayorga//Chiapas.- En las últimas décadas el rock ha pasado por un mayor mestizaje, combinándose con géneros que en años atrás habría significado un acto de traición y deslealtad para los más fieles seguidores. En contraparte, para muchos el rock también se ha enriquecido, las ramas de este frondoso árbol se han pintado de colores, hemos disfrutado de nuevas fusiones que nos deleitan, con bandas que han ido ganando popularidad y que han aportado percepciones nuevas en lo musical y en lo visual.

Last Dinosaurs es una banda de indie rock australiana de Brisbane. Foto: Especial//Divergente.info

Pero como todo en esta vida, tanto dulce y tanta fantasía han terminado por empalagar nuestros oídos, al grado que, ya no existen los emblemáticos solos de guitarra en las canciones, es más, ya no sabes si estas escuchando una guitarra o es un sintetizador, para los viejos lobos del rock, dicho género se está ablandando demasiado.

Entre que son peras o son manzanas, la verdad es que a veces solo quieres escuchar una banda que sea bien guitarrera, que la batería tenga mucha presencia, que cada rola sea distinta pero muy enérgica, con fiereza, con hambre, y que instintivamente te ponga a tamborear tus muslos o el volante de tu auto mientras esperas a que el semáforo cambie a verde.

Last Dinosaurs es una banda de rock australiana donde todos sus integrantes tienen descendencia japonesa, pero eso no es lo importante, lo que me gusta de esta banda es que fabrican un rock muy directo, cada canción en su álbum “In a million years” tiene algo especial, cada canción propone un mundo distinto, ninguna se parece a la anterior y aun así logran encajar perfectamente.

Tenía muchos discos atrás que no me agradaba tanto la inclusión en una banda de rock de una voz aguda varonil (si es que esto existe), y sin que a la tercera canción me terminara por fastidiar o decidiera quitarlo. Con estos australianos fue la excepción, me convencieron.

No es precisamente un rock muy rudo pero el disco tiene espíritu, tiene rabia y es despreocupado; es ese tipo de rock que le enseñarías a tus mejores amigos para disfrutar de una charla con alitas y cervezas (oscuras de preferencia). O bien sería el tipo de rock que le enseñas a tu hermano menor para que entienda de una manera más consiente que no todo en la vida es Justin Bieber.

Last Dinosaurs sabe lo que quiere, no trata de experimentar hasta diluirse en otra cosa para luego jactarse de que son tan originales que nadie los entiende, ellos no pretenden eso, ellos no buscan hacerse los interesantes, su sonido es bastante sólido y esa es su carta de presentación.

Estoy seguro que Last Dinosaurs provoca el entusiasmo que sientes al besar a tu primera chica en la secundaria, claramente no durará para toda la vida, pero siempre te vas a acordar de ese momento. Es parecido al fenómeno que ocurría con los chicos ochenteros descubriendo The Police, y la misma sensación de los chicos noventeros adoptando a los Pixies o los Smashing, y los chicos “millenials” arropándose literalmente con The Strokes.

Recientemente me fui de vacaciones y me tocó manejar un largo trayecto, este disco fue mi aliado, no solo para no dormirme, sino para disfrutar el viaje, algunos le podrían etiquetar como rock de carretera, pero yo solamente digo que, con este álbum te van a dar ganas de tomar la ruta más larga.
 
 Mis rolas favoritas: Andy, Weekend y Repair.

 

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